dímelo bajito al oído, dímelo,.....dime tu secreto, pero hazlo despacio, sin prisa para que pueda saborear el momento, para que integre todas las palabras en mi cuerpo.....susurrame con delicadeza, ese, tu gran secreto, desvelame el misterio que encierran tus ojos, no te alteres ni te aceleres, tenemos tiempo, tenemos la vida entera, así que relajate y disfrutemos de este nuevo descubrimiento....sonríe cuando vayas a hablarme, incluso ríe si te apetece, yo, cogeré aire suficiente para llenar todo mi cuerpo y poder así contener la respiración mientras abrimos el cajón de las sorpresas......rozame suavemente con tus labios, así podre saber a que saben tus palabras, podre mascar su contenido, digerirlo y fusionarlo con mi alma.....
tranquila son las nueve yo creí que eran las seis
miércoles, 18 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario